
Forlimpopoli, Italia
Bancos Tree Line
Proyecto de regeneración urbana dedicado al mundo del ciclismo en Forlimpopoli, Italia, equipado con mobiliario urbano.
Espacios creados para ser transformados
Forlimpopoli no es una ciudad que aparezca habitualmente en los titulares del diseño urbano. Pero desde junio de 2023, tiene un motivo para estarlo: BRN Village, un proyecto que convirtió una antigua área industrial en uno de los espacios públicos más interesantes de la región, construido alrededor del ciclismo y de una idea sencilla pero poderosa: que recuperar un lugar abandonado puede cambiar cómo vive una comunidad.
El espacio ocupa unos 70.000 metros cuadrados, de los cuales 50.000 son zonas verdes. Más de 1.000 nuevos árboles se plantaron para dar forma a ese paisaje, y los circuitos ciclistas y recorridos ciclopeatonales conectan el parque con las rutas de la zona. No es un parque decorativo: está pensado para usarse, para recorrerse, para detenerse.
Y es precisamente en esas pausas donde la colección Tree Line cobra sentido. Sus asientos monolíticos tienen algo de escultura y algo de tronco caído: formas fluidas, orgánicas, que no intentan imponerse al entorno sino formar parte de él. En un parque rodeado de árboles, esa coherencia no es un detalle menor. Fabricados en PDM con acabado sabbiato tratado con chorro de arena, los bancos Tree Line combinan una estética cuidada con la resistencia que exige un espacio de uso público intensivo.
Distribuidos a lo largo de los recorridos peatonales y ciclistas, no son simplemente lugares donde sentarse. Son puntos donde el paseo hace una pausa natural, donde se puede conversar, observar o simplemente estar. En un espacio dedicado al movimiento, Tree Line recuerda que el descanso también forma parte del recorrido.
El conjunto se completa con los aparcabicicletas BIELLA y RESET y las papeleras BUND para recogida selectiva. Todo responde a un mismo criterio: que cada elemento del espacio tenga sentido dentro del conjunto, sin que nada desentone ni sobre.
BRN Village es un buen recordatorio de algo que las ciudades a veces olvidan: que una parcela industrial abandonada puede convertirse, con el proyecto adecuado, en un lugar donde la gente quiere estar.







