
H-FARM International School, Italia
Mesas Air Circle en H-FARM
Un proyecto que transforma el espacio urbano en un lugar vivo, donde diseño, naturaleza y uso cotidiano conviven de forma orgánica. Superverde propone una nueva manera de entender la ciudad: más abierta, más activa y pensada para las personas, integrando mobiliario, paisaje y experiencia en un mismo lenguaje.
Más allá del mobiliario tradicional.
H-FARM no es un campus universitario al uso. Es un proyecto que arranca desde una idea bastante ambiciosa: que aprender mejor tiene que ver también con el lugar donde aprendes. Por eso se instaló en la campiña de Treviso, junto al río Sile, en un área de 30 hectáreas donde la naturaleza forma parte del plan de estudios tanto como cualquier asignatura.
El campus abarca desde educación infantil hasta universidad, y está pensado para que los estudiantes no solo estudien allí, sino que vivan. Hay residencia, un invernadero gastronómico, instalaciones deportivas, una biblioteca y espacios de encuentro que invitan a que las conversaciones continúen más allá del aula. La tecnología aplicada al aprendizaje y el sistema educativo internacional son los ejes del proyecto, pero el entorno físico no es un telón de fondo: es parte de la propuesta.
En ese contexto, el mobiliario urbano de Metalco entra en juego con un papel concreto: hacer que los espacios exteriores funcionen de verdad.
Las mesas Air Circle son quizás el elemento más reconocible del campus. Distribuidas por distintos puntos del recinto, las Air Circle toman la idea de la clásica mesa de picnic y la reinterpretan con una forma circular que integra los asientos en la propia estructura. Es una pieza que invita a reunirse: su geometría no tiene cabecera, no hay jerarquías, todos los sitios son iguales. Fabricadas en HPL con estructura de acero de gran espesor, las mesas Air Circle están disponibles en versiones de cuatro y seis plazas e incorporan taburetes regulables en altura. Están pensadas para el uso intensivo —y un campus lleno de estudiantes lo es— sin renunciar a la estética. En un entorno como H-FARM, donde la colaboración y el intercambio son parte del método, Air Circle encaja de forma casi inevitable.
Los bancos Foresta trabajan en otra dirección: más tranquila, más integrada con el paisaje. Son los puntos de pausa, los rincones donde sentarse a leer o simplemente a respirar entre clase y clase. Su diseño busca ese equilibrio entre lo construido y lo natural que define el espíritu de H-FARM.
El proyecto no se olvida tampoco de cómo se mueve la gente por el campus. Los aparcabicicletas Spyray y los soportes para patinetes Momò no son un añadido, sino parte de una apuesta coherente por la movilidad sostenible. Y las papeleras Yes cierran el conjunto aportando ese orden silencioso que hace que un espacio se sienta cuidado.
En conjunto, es un buen ejemplo de algo que no siempre resulta fácil: que el mobiliario urbano acompañe un proyecto educativo sin que parezca un catálogo, sino parte natural del lugar.






